jueves, 18 de junio de 2009

18/06


Quiero un hombre seguro, que mis éxitos no le provoquen envidia, que sea un compañero no una competencia. Que no se avergüence de ser frágil cuando sea necesario, que me pida ayuda sin pensar que es débil. Que nunca crea que sentirlo mío sea atarlo o que prefiera liberta sólo por inmadurez. Quiero un hombre que a cada palabra me de aliento, que con cada abrazo recargue mis fuerzas, que con su delicadeza me enamore cada día más. Que guarde sus rudezas para sus amigos y que las mentiras sean nulas en su cotidianidad. Quiero un hombre que con un beso me haga alucinar, que con su presencia me ponga nerviosa, que con una mirada lea mi corazón. Quiero un hombre que me de la confianza de decirle lo que siento sin que me juzgue o se enoje. Sólo busco alguien que no se intimide ante mi seguridad, que no se abrume con mis te quiero. Quiero un hombre inteligente no por su coeficiente intelectual sino por su sabiduría: que nunca se burle de nadie, que aprecie la sencillez, que disfrute los detalles, que nunca ofenda a una mujer, quiero un hombre que este ansioso de amar y dispuesto a ser amado, llegará y sólo en ese momento podré repetir una vez más un TE AMO real.